Postes de Madera Redondos

Postes de Madera Redondos

Rollizos redondos de pino con tratamiento Autoclave clase IV. Disponibles con punta para hincado directo en tierra o sin punta para anclaje sobre base. Fabricación española, distintos diámetros y longitudes.

Rollizos con punta y sin punta, tratados en Autoclave IV para exterior permanente

  • Fabricación en España
  • Envío gratis desde 499 €
  • Asesoramiento experto
Mostrando 1–4 de 4 resultados
Filtrar y ordenar

Filtrar y ordenar

€ 0 € 9999+
¿Necesitas asesoramiento experto?

Habla con uno de nuestros especialistas para resolver tus dudas y gestionar tu pedido de forma rápida y personalizada. Estamos aquí para ayudarte.

×
Formulario de Contacto

Déjanos tus datos y un experto te contactará a la brevedad para asesorarte.

El poste de madera redondo es el rollizo más utilizado en instalaciones de exterior: cercados, vallas, empalizadas, pérgolas y señalización en espacios naturales. Su sección circular facilita el hincado directo en tierra cuando lleva punta, y su perfil uniforme lo hace compatible con una amplia variedad de sistemas de sujeción y acabados. En PostesdeMadera.es encontrarás rollizos redondos de pino con tratamiento Autoclave clase IV, fabricados en España y disponibles en varios diámetros y longitudes.

Rollizo con punta o sin punta: cuál elegir

La principal diferencia entre las dos versiones del poste redondo es el sistema de instalación:

  • Con punta: el extremo inferior está afilado en bisel para permitir el hincado directo en tierra con mazo o hincapostes, sin necesidad de excavar ni verter hormigón. Es la opción más rápida y habitual para cercados agrícolas, delimitación de parcelas y vallas rústicas.
  • Sin punta: ambos extremos tienen corte recto. Se instala con anclajes metálicos sobre base de hormigón o empotrado en muro. Más adecuado para estructuras de jardín, pilares de pérgola y porche, o cuando se requiere un acabado más cuidado en el extremo visible.

Diámetros y longitudes disponibles

Los rollizos redondos se fabrican en distintas secciones según el uso previsto. Para cercados ligeros con malla o alambre, los diámetros de 6-8 cm son suficientes. Para vallas con tablas o empalizada, se recomiendan diámetros de 8-10 cm que garantizan la rigidez necesaria. Para pilares de pérgola o porche, los diámetros de 10-14 cm son los más utilizados porque ofrecen la sección estructural adecuada para soportar la carga de la cubierta.

En cuanto a la longitud, la regla general para hincado en tierra es que la parte enterrada represente al menos un tercio del total. Para una valla de 1,50 m de altura, el rollizo debe tener al menos 2,25 m de longitud total.

Tratamiento Autoclave clase IV: resistencia garantizada

Todos los rollizos redondos llevan tratamiento en Autoclave clase IV, el estándar definido por la norma UNE-EN 335 para madera en contacto directo con el suelo o expuesta a condiciones de humedad permanente. El proceso introduce los productos protectores a presión dentro de la fibra de la madera, logrando una penetración uniforme que no se consigue con barnices o impregnaciones superficiales. La vida útil estimada en exterior es de más de 25 años con mantenimiento mínimo.

Instalación: aspectos clave

Para el hincado directo, lo ideal es un terreno con algo de humedad que facilite la penetración. En terrenos muy duros o pedregosos conviene excavar previamente con barrena. La separación entre rollizos depende del tipo de cerramiento: 2-3 metros para malla metálica o ganadera, y 1,5-2 metros para tablas o empalizada. En esquinas y cambios de dirección se recomienda siempre reforzar con un rollizo de mayor diámetro o colocar dos rollizos en V para mayor estabilidad ante los esfuerzos laterales de la valla.

Preguntas frecuentes sobre postes de madera redondos

Resolvemos las dudas más habituales sobre rollizos redondos para exterior